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Universidad
Autónoma de Querétaro - CAMPUS
HISTÓRICO
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| HISTORIA Entre 1625 y 1767, en estas instalaciones
funcionaron los Colegios de San Ignacio de Loyola
y de San Francisco Javier, de los RR. Padres de la
Compañía de Jesús, establecidos en Querétaro a
petición de su habitantes y patrocinados primero,
por el Alferéz real Tomás González de Figueroa,
quién desde 1615 había ofrecido a la Compañía
de Jesús, cinco mil pesos para que se
estableciera aquí. Después, en 1625, el Dr.
Diego de Barrientos y Rivera, Alcalde mayor de
Querétaro, letrado de la Real Audiencia, y quién
después llegó a ser Rector de la real y
Pontificia Universidad de México y Asesor de tres
Vuirreyes, retomó la idea y la promovió, además
de destinar treinta mil pesos para tal fin; su
esposa María de Lomelín, secundó con entusiasmo
tal causa, donando para ella sus más estimadas
joyas. El matrimonio Barrientos Lomelín donó
para el mismo fin, una hacianda de grado menor y
otros bienes y alhajas familiares. |

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El
Ilustre benefactor de Querétaro, Don Juán
Caballero y Osio, hizo fuertes donativos para al
construcción de un nuevo edificio, patrocinó la
construcción y establecimiento del Colegio de San
Francisco Javier a finales del S. XVII y en 1707,
a su muerte, dejó capitales para el sostenimiento
de las cátedras de Gramática, Filosofía y
Teología, además de donaciones económicas para
becas de colegiales. |
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| Dichos
Colegios fueron elevados a Reales y Pontificios
Colegios Seminarios, a finales del S. XVIII,
posteriormente fueron convertidos en Nacionales
Colegios, Colegio Civil, Universidad de Querétaro
y finalmente, Universidad Autónoma de Querétaro.
Durante
los últimos siglos, estos edificios han sido
utilizados de manera fecunda, para la función
primordial por la que fueron construídos: La
Educación . Por sus claustros y salones, muchas
generaciones de queretanos han recibido desde las
primeras letras hasta los más avanzados y
especializados conocimientos de las ciencias y las
humanidades.
El Patio
Barroco, ejemplo notable de arte queretano, ha
sido testigo fiel de los aconteceres que han
forjado a nuestra Máxima Casa de Estudios y a
nuestro Estado. |

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Hoy,
haciendo honor a su larga y fructífera historia,
estas instalaciones son sede de la Facultad de
Filosofía de la Universidad Autónoma de
Querétaro, institución que comprende la
investigación, la docencia, la extensión y la
divulgación de la Filosofía, la Antropología,
la Historia y las diversas disciplinas del Área
de Humanidades de la Universidad Autónoma de
Querétaro, pués, se proyecta hacia el futuro,
Educando en la Verdad y en el Honor. |
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| EL
PATIO BARROCO, JOYA DE LA ARQUITECTURA MEXICANA
El Patio
Barroco, antiguo claustro del Colegio de San
Ignacio, ocupado actualmente por la Facultad e
Filosofía
de la Universidad Autónoma de Querétaro, es uno
de los más bellos y armoniosos de la ciudad de
Querétaro; la cantera rosa lo hace apacible,
digno de seguir siendo un Centro de Estudios.
Su
arquitectura se significa por la muy delineada
arcada de la crujía inferior, en cuyas claves se
encuentran inquietos angelillos que portan
atributos eucarísticos, que le dan la nota suave
y fresca de un lugar hecho para recolección de
jóvenes novicios. Las enjutas de los arcos
representan aplicaciones vegetales, muy socorridas
para llenar esos espacios.
La parte
superior presenta muros macizos con vanos para las
ventanas, lo que la convierte en un corredor muy
íntimo donde las ventanas se corresponden
simétricamente con los arcos de la parte baja. |

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Las
jambas de las ventanas son corridas, pese al
dintel, único elemento que se interpone entre el
vano y la cornisa. las jambas mismas arrancan de
curiosas ménsulas.
En la
fuente central en evidente el paso del tiempo, al
observar su añoso brocal; el tazón presenta
mascarones que por los hocicos arrojan el agua,
que pasa por ellas de un nivel a otro.
En la
parte poniente del claustro se encuentra la rampa
de la escalera, que comunica a la parte alta por
dos desembarques.
En lo
alto, dos petreos relojes de sol, marcan las horas
desde el alba hasta el ocaso; quedan como recuerdo
de la forma de medición del tiempo en antaño.
Una más
de las singularidades de este claustro es su
conjunto de vanos para las puertas, cuyas jambas y
arcos difieren entre sí, por sus artificiosos
diseños. Estas características son
intencionadamente barrocas, son el repertorio
artístico del alarife que se empeña en extenuar
aquí sus recursos. |
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Resolución mínima recomendada: 1024 x 768
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Página soportada por Aminegocio, S.A. de C.V.
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Visitante
número: |
999
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Desde: 01 / Ene / 2004
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