El Museo de la Ciudad, instalado el 14 de febrero de
1997 en el ex-Convento de las Capuchinas, pretende resucitar el sueño de
Gottfried Wilhem Leibniz, es decir: ser un lugar donde tengan cabida las más
variadas expresiones de la cultura toda, capaz de tender un puente entre el
saber y la existencia, de superar la contraposición entre el pensar y el
sentir, de responder a las necesidades de todos los sectores de la sociedad a
la que pertenece.
El Museo de la Ciudad es un centro vivo de las
manifestaciones culturales de Santiago de Querétaro, es decir, que evita
convertirse en un mero escaparate de la Historia o del presente, para hacer
materia de reflexión, lo mismo los modos y sentidos de una disciplina
conventual, que la vida callejera con sus 'pintas' y sus códigos de honor.
Entre sus objetivos, quienes frecuentamos el Museo de
la Ciudad, hemos aprendido a identificarnos con sus exposiciones temporales que
gozan de prioridad sobre las permanentes, sus actividades académicas formales y
no formales para todo público, y contamos con él como una plataforma de
formación y promoción. "No se trata --en palabras de Edgar Morín-- de
elevar el nivel cultural de la población, se trata de elevar el nivel de la
palabra cultura".